Esta población minera ubicada entre las montañas de la Sierra Madre Occidental en el municipio de Concordia es de los pueblos más bellos que tiene el Estado de Sinaloa.. Fue fundado en el siglo XVI por el entonces gobernador de la Nueva Vizcaya, Don Francisco de Ibarra como El Mineral de Pánuco,.
El pueblo está enclavado entre las faldas de un cerro y una barranca bordeando un riachuelo que baja en cascada desde la Presa de Los Herreros.
Las calles, sus casas, la plazuela, su templo y las chozas de las minas están como hace tres o cuatro siglos atrás.. El ambiente del lugar semeja un pueblo fantasma. Las viejas casonas -algunas abandonadas-, proyectan desde sus balcones esa sensación de tristeza, de soledad y de melancolía por todo lo que quedó de aquel próspero Mineral..
Cuando cae la noche, la luz de las viejas farolas se vuelve tenue y por esos sombríos callejones se percibe el misterioso pasado de Pánuco con las leyendas de aventureros marqueses y otros nobles cuyas vidas quedaron sepultadas en una ladera del cerro donde está el viejo panteón.
Durante el día, recorrer el pueblo es de lo más placentero. En verano, todo alrededor es verde y el estruendo del agua en la cascada se escucha por todo el caserío.

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